viernes, 31 de diciembre de 2010

El 2010

Pues ya se acabó el 2010 y no haré post de recuento porque estoy enojada con el 2010. No se merece ningún homenaje. El 2010 se llevó a mi abuelito y eso es lo peor que pudo hacer.

Bueno no, yo se que pudo haber traído más catástrofes y tragedias a mi vida, pero como ésta ha sido la peor que me ha pasado, entonces ha sido decretado por mí como el año más malo.

El 2010 trajo además el largo episodio de malestares físicos, tumores que nunca supimos si en verdad existen y hasta el colmo con el contagio de varicela. Lo que lo balanceó fue la presencia de MOmio en mi vida, el encontrar mi primer trabajo remunerado, mis pitufines y los episodios de apoyo y amor con mis amigos y familia.

El 2010 compite fuertemente con el 1991, año en que me amputaron. Aún así, aún no decido que año me cambió más drásticamente la vida.

Así pues, ahí viene el 2011 y la tiene fácil para superar a su antecesor. Esperemos que se aplique y que sea un año de muchas bendiciones y puras cosas buenas en mi vida y en la de todos los que me rodean.

2011 tengo fe en ti. No me falles!
Salud por lo que viene!

domingo, 19 de diciembre de 2010

El dinero no es la vida, es tan sólo vanidad

La dueña del kinder amenaza con no pagarnos esta quincena porque según ella “fueron muy poquitos días de diciembre” los que trabajamos.

Desde el inicio del curso nos sentenció con que las quincenas las pagaría el día 5 y el día 20 de cada mes, porque según ella nos paga de lo que los papás le pagan a ella de colegiatura. Entonces como los papás tienen fecha de pago los días 1 y 15 y siempre se retrasan… la consecuencia es que ella nos pagaría SIEMPRE con retraso. Nosotras accedimos y en lo que va del año jamás ha pasado que me pague ni siquiera esos días. Siempre es el 6, el 7 o hasta el 8. Y el 21 o 22, etc.

La segunda quincena de Noviembre debió habérnosla pagado el 30, por ley, no? pero la pagó hasta el 6 de Diciembre. Eso quiere decir que de Diciembre NO ME HA PAGADO NADA. Y según ella no lo hara porque “fueron poquitos días” ¿poquitos? Si estamos a 19!!

Tampoco pagará aguinaldos, porque “no le alcanza” y mucho menos vacaciones. Según ella, el siguiente pago lo veremos hasta el 20 o 21 de Enero.

En resumen, me quiere robar 3 quincenas y mi aguinaldo. ¿Me dejaré? Esa es la cuestión!

Ya me asesoré en la Procuraduría de defensa del empleado y se que tengo argumentos para hacer un litigio, pero me advirtieron que eso seguramente significaría “retirarme de mi puesto”. Y aunque me liquidaran ¿quiero?

a)En mi currículum se vería fatal un antecedente así.
b)Estaría muy mal abandonar al grupo a mitad del año
c)Y lo más importante, yo extrañaría horrores a mis pitufines!

Tengo que analizar muy bien que quiero, que costos estoy dispuesta a asumir y que puedo tolerar.

La verdad es que lo que más me motiva a denunciarla es el mal trato. Yo podría aguantarme las penurias económicas, de verdad que si podría. Pero me exaspera su manera de maltratarnos a mi y al resto de las maestras. Con razón cada año le renuncia todo el personal! Además también maltrata a los niños y hay una larga lista de irregularidades en ese jardín de niños que siempre he estado tentada a denunciar.

Ya veremos qué pasa, pero yo por lo pronto ruego porque esta noche la visiten 3 fantasmas, de las navidades pasadas, presente y futura y que le toquen el corazón para que mañana me pague lo que por derecho me corresponde. Porque oh eso si debo decirlo! Puede sonar pretensioso pero yo juro que tengo ese pago bien merecido.

Lo que más he analizado de toda esta situación, es la manera como las personas somos capaces de perdernos por dinero y dejar de lado lo que nos llevó en un principio a querer las cosas. Seguro esa señora al principio quiso poner un kínder porque le gustaban los niños, no? Ya no sé que pensar. Es muy triste.

Tengo 26 años y probablemente no haya 'vivido mucho', pero lo que he vivido me ha permitido estar convencida de que existen cosas más importantes que el dinero. Muchas! la salud, la familia, la tranquilidad emocional, el amor, la motivación de vivir, ayudar a alguien, etc. Ojalá yo nunca me vuelva alguien tan avaricioso. Ojalá ese no sea nunca mi pecado capital. Ese es el tipo de cosas que quiero fuera de mi vida.