¿Estoy haciendo bien las cosas?

En el post anterior hablaba de cómo pensar que alguien me quiere me hace afrontar las dificultades con más fuerza. Esta semana descubrí además otro punto de fortaleza.

La semana pasada fue una semana complicada en el trabajo. La dueña del kínder tuvo la ocurrencia de pretender “rifar” el aseo de los baños entra las maestras y asignarnos labores de limpieza. Yo me negué a participar y ella se alteró, me gritó frente a mi grupo y a las demás maestras y me dijo “La traigo contra ti”. El ambiente de trabajo cada vez es más complicado. No sólo no me pagan a tiempo, sino que ahora trabajo ‘bajo amenaza’! No me ha pagado el aguinaldo. No tengo contrato ni seguro social ni ninguna prestación. Soy la responsable de los niños y me preocupa que algún accidente les ocurra porque me va a responsabilizar a mi y yo con que respondo! Nos retiró todo el material que los niños llevaron al inicio del año y no nos quiere dar ni un lápiz más ¿qué hizo con tantos útiles? no tengo ni idea!

En fin. Ante tantos problemas e incomodidades, he perdido un poco el ánimo por el trabajo. Dentro del salón todo está bien, es como trabajar en Toy story! Los niños son bellos y me enorgullezco de sus avances. Tienen 4 años y ya están aprendiendo a leer! Son muy ocurrentes y cariñosos y nos llevamos muy bien todos. Pero de la puerta del salón para afuera… cuando no son problemas con la dueña, son groserías por parte de la que se supone que es mi supervisora, o exigencias de parte de los papás que, honestamente, a veces pecan de exigentes.

Algunas personas me sugieren que renuncie, pero ¿es lo mejor?. Todos los días me cuestiono al respecto.

Y el viernes que estaba yo sentada viendo mi grupo y cuestionándome ¿Estoy haciendo bien las cosas? Mi alumnito estrella se levantó y espontáneamente fue a su mochila, sacó algo y me lo vino a poner sobre el escritorio. Dijo “Te quiero muchisisísimo Miss”.
He ahí la respuesta a mi pregunta.

4 comentarios:

  1. pues si te gusta tu trabajo yo digo que no, un mal jefe se tiene donde sea. aunque si deberias exigir contrato...

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  2. Hombre del traje gris: Me gusta mucho lo que hago. Y modestia aparte, considero que lo hago muy bien. Pido el contrato cada quincena, la respuesta es siempre que "ya va a venir un abogado para ver eso" y obviamente eso jamás pasa. En fin, creo que es cuestión de resisitir. Todas las maestras y demás personal, pensamos renunciar al finalizar el curso. Ya veremos.

    Gracias por pasar, leer y comentar. Saludos!

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  3. Me pasó algo similar en mi trabajo, yo trabajo en una escuela privada y también la directora nos pidió que la apoyaramos con la limpieza porque renunció la intendente, también me negué porque los directivos son muy exigentes e incomprensivos, y tal vez pueda aceptar un suelo bajo y que no me den seguro, pero definitivamente no voy a permitir que mi dignidad sea pisoteada y que abusen e mi buena voluntad. Animo y ojolá que las cosas mejoren.

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  4. Uy! Los niños son esos cositos por los que me encanta trabajar. Con tan sólo ver como les brillan los ojos con un pastel me hace que se me olvide que a veces no he comido ni descansado en 10 horas. Ellos valen la pena.

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