domingo, 27 de enero de 2008

Sigo pensando en la muerte de Heath Ledger

Los suicidios en general me conmueven mucho.
Más cuando es joven y tiene familia.
Más cuando se trata de una persona que considerara talentosa.
Más cuando las circunstancias hacen pensar que es una persona afortunada y por lo tanto dichosa.
Más cuando es alguien a quien conociera personalmente
Más cuando es alguien con quien tuviera algún vínculo afectivo.

Obviamente con Heath Ledger no aplican las últimas 2.

Los suicidios por desilusiones amorosas me resultan más tristes aún. Y me siento identificada.

Espero que al final de las investigaciones determinen que no fue un suicidio. Creo que siempre es una pena que alguien termine con una vida. Las vidas no deberían terminar por causa de una pena, no creen?





Nota: Ya leyeron el comentario del anónimo en el post anterior?

viernes, 18 de enero de 2008

Cansada y Feliz!

Estoy teniendo días agotadores. Físicamente, intelectualmente, emocionalmente. Tengo tantas cosas que aprender… cargo una libreta todo el tiempo, pero honestamente ni tiempo me da de tomar las notas. Tengo que mantenerme todo el tiempo alerta, atenta, concentrada, amable, accesible, sonriente, uff!

El tiempo se me pasa volando, siento que paso más tiempo en el tráfico que lo que paso trabajando. No me pesa para nada el trabajo, lo que me aturde en realidad es el tráfico y las distancias. Ya probé 3 rutas diferentes y no hay a cual irle, en esta ciudad definitivamente no hay opción.

No exagero si digo que, desde que llego hasta que salgo no tengo tiempo ni de servirme un café y eso que cuando llego ya está lista la cafetera de mi oficina. Pero… me encanta el ajetreo, je je je.

Escucho constantemente mi vocecita interior decir “Wow, en serio estamos aquí?” ahí, donde siempre quise estar. Miro mucho a mi alrededor, intento aprender de todo. Imagino el hamster dentro de mi cabecita, corriendo a todo lo que da dentro de su ruedita, jajaja.

Este trabajo me pone de buen humor.

Ah y una cosa por último! Hoy que regresaba en medio del tráfico, venía escuchando en el radio Monitor de la tarde-noche, con Enrique Muñoz. Es un noticiero, pero estaba recibiendo mensajes donde la gente le hacía sugerencias para la música de las cortinillas. Las recomendaciones eran de lo más variado e iban desde Frank Zappa hasta a RBD. Pasando por Alejandro Fernández, Gloria Estefan, la Sonora de Margarita, Barry Manilow, Valentín Elizalde, Chicha Peralta, Micheal Bublé… en fín, de todo!. A mi se me ocurrió escribirle un mensaje de texto sugiriendo que escuchara los covers de Westlife del Love Album o los del disco de Allow us to be Frank, del tributo a Sinatra y que creen? Que leyó mi mensaje al aire y en el siguiente corte comercial me puso Uptown Girl casi completa! uyyy lo amé, me hizo la noche.

Me voy, porque créalo usted o no, muero de sueño y aún no son ni las 11 de la noche. Se terminó mi vida de vampireza. Pero… estoy feliz!

miércoles, 16 de enero de 2008

El sueño de mi vida!

Hoy di mi primer paso en el que es el más grande sueño de mi vida. Y por supuesto estoy feliz!

Desde mañana atravesaré la ciudad, pasaré probablemente más de 3 horas en el tráfico capitalino, me advirtieron de mal pasadas con mucho cansancio y 8 horas de jornada diaria y todo ello sin paga ni privilegios de por medio. Y todo me parece perfecto.

Hoy me presentaron un poco de lo que será mi trabajo y me emociona muchísimo.

A media mañana tuve un momento difícil porque sentí que me iba a desmayar, pero no por el trabajo sino porque la zona del edificio donde estábamos está cerrada herméticamente y no corre el aire y yo sentía que iba a visitar el suelo, pero me dije a mi misma que eso de desmayarse en el primer día de trabajo deja muy mala impresión, así que reuní todas mis fuerzas y aguanté hasta que salimos de ahí, y los demás sólo comentaron que “se me había ido el color” y yo sonreí y dije un fingido “En serio? Que raro”.

Bueno, como estaré de entusiasmada con esta nueva aventura que imagínense que me subí al elevador como 10 veces en el día! Ahí hay que moverse para todo en elevador porque son muchos pisos y 2 edificios así que ni modo, me armé de valor, me olvidé de mi fobia y ahí les voy, de arriba para abajo y casi sin miedo, jujuju.

Y eso si, llegué a casa toda adolorida, cansada, hambrienta, somnolienta, con ganas de contarles a todos pero sin ganas de hablar (cosa rara en mi). Hasta aquí llegó mi ritmo de vida disipado. Adiós a las desveladas hasta las 4 o 5 de la mañana, a partir de hoy me portaré bien.

Me voy, pero ya saben, a partir de hoy: “Doctora Lilián”, por favor. Que el título y la bata son parte de mis prestaciones! Juar!

martes, 15 de enero de 2008

A ver, como soy?!

Uno de los mejores maestros que tuve en la carrera se parecía a mi tío Juan Manuel. En la carrera nunca tuve clases que empezaran a las 7 de la mañana, hasta que tuve clases con él. Aunque el horario oficial dijera que cierta clase empezaba a las 7, los maestros avisaban desde el primer día que en lo sucesivo nos veríamos a partir de las 7:30, 8, incluso hubo quien retrasó el horario hasta las 9. Cuando no lo sugerían ellos, lo decidía el grupo por clamor popular y el maestro no tenia como oponerse porque de todos modos el grupo hubiera hecho lo que se le diera la gana. Hasta que tuve a mi “tío” de maestro, y todos supimos lo que era disciplina.

7:05 era la hora de tolerancia. Después de eso; falta. Los días que me tocaba clase con “mi tío” a las 7 era un suplicio ir en el tráfico y sentir que no llegaba a tiempo, o pararme temprano para esperar el camión antes de las 6 de la mañana y que tardara en pasar.

Ese maestro es un tipazo. Aunque cumple exactamente con el prototipo que yo tenía (y creo que mucha gente tiene) de un psicólogo: maravilloso terapeuta y con la vida personal hecha un lío. Aprendí muchísimo de él. Fue el primero que puso las clases en términos prácticos y (a pesar de que justamente su materia era Teoría de Psicología Clínica) nos comentaba anécdotas de su práctica profesional y nos cuestionaba con ejemplos de los que no vienen en los libros y sólo se aprenden con la experiencia.

Es además experto en Habilidades Sociales y Asertividad. Yo tomé un taller con él, en el intersemestral de 6to.- 7mo. y al final casi le mando hacer una escultura! Ja ja ja. Ese taller me cambió la vida, en serio!. Al menos le debo el haberme animado a ir en busca de un reencuentro que también marcó mi vida.

Las clases con él se volvían muy amenas, lo usábamos de consejero al pobre. Creo que no cubrimos ni la tercera parte del curso, pasamos todo el semestre comentando problemas clínicos y resolviendo problemáticas de otras materias o de la vida diaria. Fue en verdad muy enriquecedor.

De él fue de quien adopté la expresión "el mundo feliz de las rejas amarillas”. Decía que disfrutáramos nuestra vida de universitarios porque una vez que saliéramos de ese mundo feliz de rejas amarillas que es la universidad, afuera, la realidad del mundo laboral es muy distinta. Oh cuánta razón tenía!

Cada vez que utilizo una estrategia de las que aprendí con él, lo recuerdo y agradezco. Y hay algo en particular que me lo recuerda mucho. El dijo que las reacciones de las personas al saber nuestra profesión, podían clasificarse en 4:

a) Se frikea y piensa que los estás “psicoanalizando” con sólo mirarlos, y entonces deja de ser natural y la plática se vuelve mecánica y forzada.
b) Te comienza a contar sus problemas o los problemas del amigo-del-amigo y espera que se los resuelvas ahí mismo.
c) Te dice que es un aprofesión taaaan bonita. Que él o ella querían estudiar eso pero cambiaron de opinión o no lo concretaron, pero que a pesar de eso saben que tienen talento porque las personas siempre se están acercando a contarles sus problemas y hasta esperan que comentes con ellos experiencias laborales.
d) Pretende probarte y te reta con algo como “Aja? A ver, como soy!?”

Casi nunca falla.

Y lo mejor fue que también nos explicó como actuar ante esas reacciones y la que no deja de encantarme es la opción D. Según él lo que debíamos hacer era:

Sujeto: Y a que te dedicas?
Nosotros: Soy Psicólogo
Sujeto: En serio? A ver, como soy?!
Nosotros: Pues de entrada pendejo. Lo digo porque crees que yo sabría como eres con sólo mirarte e intercambiar unas cuantas palabras. Ahora que, si lo que quieres es un estudio más profundo pues aquí tienes mi tarjeta. Cuando gustes establecemos una cita y nos ponemos de acuerdo en horarios y tarifas para que obtengas lo que quieres, pagando por lo que vale mi trabajo.

XDD

Yo lo pienso cada vez que me pasa pero honestamente nunca me atrevo a responder así. Sólo sonrío y trata de explicar amablemente que mi profesión no funciona así. Aunque por dentro tenga risa loca recordando al profesor actuar la situación.