Bastó el instante

El post de hoy es la reproducción de un texto que me dedicaron hace más de dos años. Hoy va aquí como prueba de que aunque cambien las circunstancias o cambien las personas, la admiración genuina no desaparece. Y como voto porque esos mismos cambios no eclipsen la amistad verdadera.


Bastó el instante. Si, otra vez, él mismo de siempre; el que se infiltra, el que se aparece de la nada, el aliciente de la única cualidad bella que poseen los hombres, o algunos hombres, bastó sólo un instante para percatarse de que todo aquello que se veía construido, se desmoronara en un instante; entre los escombros, renace el asombro, la inherencia oculta de todo aquel que comienza a padecer otra vez y otra vez, la sed del que ha bebido demasiado, el círculo vicioso, el único círculo, el trágico, el límite que invita a transgredir el límite, cualquier límite.

La vio y supo ver lo hóspito, lo gentil y lo atractivo; la vio y quiso ser el emigrante de su boca, inmiscuirse en su humedad, nadar en su iris, tocar su piel. A raíz de aquello abandonó el mundo, buenas noches, tomó su ruta, se arrojó a un mar luminoso y se dejó arrastrar por la marea, sólo la luz de la luna lo acompañó, durante su transcurso todo fue oscureciéndose, como si la misma luna cerrara sus ojos lentamente, se oscurecía y se oscurecía y su cuerpo fue llevado hasta la prontitud de una belleza. Cuando su cuerpo varó en aquella playa, comprendió lo inefable y su alma deseó trasladarse a ella para contemplarla, para fundírsele; todo esto, en un instante.


Lilián.


Hombre, que infeliz eres, el arquitecto que desea construirle una morada al amor, no me gusta, no quiero, no puedo comprender sus estatutos, sus metodologías, sus fundamentos epistemológicos, que infelices somos, no se acerquen, aquí no, dominen el mundo, pero no me obliguen a entrar en esa propedéutica de la moral a la que ustedes llaman amor.

Lilián, ahora todo eres tú, mi alma no puede desprenderse de ti, no después del instante. Estúpido, te has quedado solo en el camino, todo se ha destruido, todo se te ha alejado, naufrago, deseo necio e insoportable, bello y divino que convive con las sombras, tus ojos buscan algo y no lo sabes, por ello, sumérgete en las aguas y déjate llevar por la corriente.

Que puedo decir, no puedo decir nada, sólo quiero estar ahí.